Campechana Mental
Textos para llevar o ir comiendo

Sobre la escritura

Nunca se termina de aprender a escribir

Lo primero que me gustaría dejar en claro es que, desde mi punto de vista, nunca se termina de aprender a escribir y cada nuevo texto que uno quiere escribir es un nuevo reto. Por lo mismo, más vale no desesperarse. Aunque el asunto pueda resultar difícil, creo que vale la pena pues la escritura es un medio potente para entender y reinterpretar cualquier cúmulo de ideas.

Siguiendo con la crítica al paradigma de lecto-escritura en el que fuimos formados que propone el texto “Redescubriendo el ser letrado”, desde mi punto de vista no vasta con conocer los significados de las palabras (y poder repetir sus grafías y conocer sus sonidos) para poder decir que sabemos leer y escribir.

Escribir, una herramienta muy útil para condensar y exponer una idea

Ahora bien, yo estoy de acuerdo con la tesis del texto “Redescubriendo el ser letrado” que dice que en nuestra formación leer y escribir no deberían de ser un fin en sí mismo. Según el texto, “Redescubriendo el ser letrado”, lo que debería ser un fin en nuestra formación deberían de ser las capacidades de: condensación y exposición de un texto o de una idea.

Por lo mismo, leer y escribir habrían de ser únicamente medios que nos permitieran lograr esos fines: condensar una idea, digamos en una frase lacónica, un aforismo o un tweet; desarrollar una idea en un ensayo que explorara los argumentos y los datos duros que la sostienen o en una sinópsis que subrayara un punto relevante e invitara al lector a entrar al texto referido.

Yo estoy de acuerdo en que escribir en principio es una herramienta para lograr la exposición y la condensación de una idea pero en un contexto hacker diría además que aprender a usar la herramienta es clave para lograr nuestro fin. Por eso, no creo que esté demás ir puliendo nuestro uso de la herramienta llamada lenguaje escrito y de uno de sus usos llamado escritura.

Siguiendo ciertos principios de la herramienta creo que la herramienta nos ayudará a conseguir nuestros fines.

Aprender a escribir imitando, re-escribiendo los textos que conocemos y que tienen el mismo fin que buscamos nosotros

Desde mi postura, la mejor manera de aprender a escribir textos con fines específicos es imitando otros textos. No existen recetas para escribir un texto o la receta para escribir un texto está en los textos mismos que han sido escritos antes.

Por eso les pedí que trajeran algún ejemplo que les gustará, para que al final pensemos en cómo podríamos imitarlo.

Ahora bien, según algunos imitar es un acto emparentado con el robo creativo o el plagio, desde mi punto de vista no es así; imitar es una actitud más bien humilde donde nos disponemos a aprender de los otros.

Por otro lado, parecería que la imitación no tienen valor porque el resultado será idéntico al del original que se copia. Tampoco estoy de acuerdo con esta postura, como lo demostró Borges en “Pierre Menard, autor del Quijote” es casi imposible que un texto permanezca idéntico a sí mismo. “El Quijote”, escrito de la mano de Menard en el siglo XX, no podría ser leído de la misma manera que el Quijote de Cervantes porque pondría en marcha algunas otras referencias para interpretación. Por ejemplo, los ideales caballerezcos y el discurso de las armas y las letras escritos en el s. XX serían ya no un eco de las novelas de caballería, sino quizá muestra de la influencia de Nietzsche en la obra. Lo que quiere decir Borges es que cada lectura re-inventa el texto.

Lo que me interesa decir a mi es que cuando re-utilizamos la estrategia de un texto la re-escribimos y la re-inventamos. Para mi un ejemplo bien interesante es el ensayo de Guillermo Espinosa “Breve vindicación de Johann Sebastian Mastropiero” que es un ensayo que imita casi párrafo por párrafo el texto “Pierre Menard, autor del Quijote” con resultados distintos.

¿Qué tipo de entradas se nos ha planteado escribir?

Según yo el tipo de entradas que hasta ahora nos hemos planteado que tenemos que escribir serían de cuatro tipos:

  1. Sinópsis o presentación de un texto (en los resúmenes de las lecturas).
  2. Presentación de un objeto o dispositivo tecnológico (para los archivos del DIY Scanner o para presentar el Markdown con el que escribimos el texto)
  3. Textos crítica cultural de una imagen o producto (en la entrada que redacto Diana)
  4. Crónica de un proyecto que nos interesa (en la entrada que hizo Ramiro)

Ejemplo 1: Sinopsis o presentación de un texto

Leer “El futuro del libro dictado por la Reina Roja”

¿Cómo hacer la sinopsis o presentación de un texto?

Desde mi punto de vista la manera más sencilla de hacer una sinopsis clara de un texto es teniendo bien claro:

  1. ¿Cuál es el objetivo del texto que queremos resumir?
  2. ¿Cuál es la problemática que discute (formulada en nombre de pregunta)?
  3. ¿Cuál es la tesis central del texto (respuesta a la pregunta)?
  4. ¿Cuáles son los argumentos o los datos duros que da el autor para apoyar su tesis?

El objetivo del texto

Para responder estas preguntas lo mejor es hacer uso del lenguaje como herramienta. Si tratamos de responder la pregunta 1 [leer], nos vemos obligados a responder con las mismas palabras: “El objetivo del texto es”

Ahora bien, si usamos el sustantivo “objetivo” casi forzosamente tendremos que usar un verbo como complemento después del verbo ser porque la palabra objetivo se refiere a una acción y una acción sólo puede definirse con un verbo. Como el verbo no está expresando la acción del sujeto, sino que está especificando o definiendo a la palabra objetivo, éste tendrá que estar en infinito.

El objetivo del texto es “analizar”, “comparar”, “discutir”, “diseccionar”…

Ahora bien, un texto siempre está rodeado de marcos que orientan la lectura y la interpretación del mismo. Marcos, como los marcos que rodean una pintura o un cartel. Les llamo “marcos” de texto a El libro, el título del libro que lo contiene, la información en la contraportada de un libro y al título mismo de un texto (lo que en lingüística se llama la dimensión “paratextual”).

A menudo son el título del texto y los primeros párrafos, los que nos indican el objetivo de un texto. Por ejemplo, en el caso del texto “El futuro digital y el pasado analógico”, el título nos da una pinta de lo que se va a hacer en el texto: comparar el pasado analógico con el futuro digital del libro.

Regresando a la pregunta que planteábamos diríamos que “El objetivo del texto es comparar el futuro digital del libro con su pasado analógico.”

La problemática

Como les decía hay que tratar al lenguaje como una herramienta que si la usamos de manera precisa nos ayudará a conseguir lo que buscamos. Por lo mismo, para tener en claro la problemática central de un texto es necesario formularla como una pregunta. Ahora bien, para saber cuál es la problemática de un texto es clave saber, primero, cuál es el objetivo del texto (desde mi punto de vista el objetivo es algo más general y la pregunta nos acerca a algo más específico). Para saber la problemática de un texto, sólo tenemos que volver a frasear el objetivo del texto a manera de pregunta.

Si el objetivo del texto es:

“comparar el futuro digital del libro con su pasado analógico”

La problemática del texto sería:

¿Cuáles son las diferencias (y quizá las similitudes) que existen entre el pasado analógico del libro y el futuro digital?

La tesis central

La tesis central es una respuesta a la pregunta que formulamos (y que constituye la problemática central del texto):

La principal diferencia entre el pasado analógico y el futuro digital del libro es que en el primero funciona la llamada Doctrina de la primera venta mientras que en el futuro digital esta se anula y se buscan establecer nuevas reglas de uso y circulación de los libros mediante la Ley de copyright del milenio digital o DMCA.

Los argumentos o datos que apoyan la tesis

Los argumentos o datos que apoyan la tesis tienen que explicar, dar razones y pruebas de la validez de las ideas contenidas en la tesis. Las ideas contenidas en la tesis que tengo que explicar, argumentar y probar en este caso son:

-La doctrina de la primera venta. -Las nuevas reglas de uso y circulación de los libros. -La Ley de copyright del milenio digital.

Vale la pena usar alguna cita para ilustrar una de estas ideas. De preferencia vale la pena escoger la cita que consideremos más ilustrativa, ya sea de la tesis central o, de alguno de los argumentos que consideremos más contundentes.

La conclusión:

Agregar un poco más de información, y establecer nuestra postura critica: “DMCA sólo busca la maximización del beneficio del distribuidor”

¿Cómo poner el título?

Para poner el título vale la pena echar mano de un efecto de repetición, por llamarlo de alguna manera. Usar algunas palabras o alguna frase, idea o personaje que aparezca en el camino del texto y/o de preferencia al final. El efecto de repetición, como en el cine, hace que el lector vuelva a poner a atención al recordar lo que ya había leído, hace que entienda que ahí hay algo importante… además de que da una sensación de cierre o conclusión el que lo que se dijo al principio este al final.

Cuando estaba escribiendo la entrada y vi la nota de copyright en la edición digital de Alicia, su tono prohibitivo, me sonaba bastante autoritario lo que me hizo recordar a la Reina Roja. Entonces fue que le agregué a la Reina Roja al inicio, le di un seudo diálogo la utilice al final.

Ese tipo de repeticiones son las que le dan cohesión a un texto.

Corrección de la Sinópsis de Diana de “Redescubriendo el ser letrado”

Objetivo del texto:

El objetivo del texto es redescubrir “el ser letrado”.

Problemática (basándonos en la palabra redescubrir):

¿Cómo se entendió el ser letrado después del surgimiento de la imprenta con Gutenberg? ¿Cómo se concebía el ser letrado antes del nacimiento de la imprenta?

Tesis central:

Tras el surgimiento de la imprenta, el ser letrado, poco a poco, se fue reduciendo a las capacidades técnicas de leer y escribir. Antes de la masificación del libro debida a la imprenta, el ser letrado consistía en dos capacidades que empujaban al usuario del lenguaje a adquirir una cierta sofisticación lingüística: la condensación y la exposición de las ideas en un texto.

Título: Leer y escribir no basta para ser letrado

“Redescubrir el ser letrado” es el propósito de Venkatesh Rao en el texto que lleva el mismo nombre. Tras el surgimiento de la imprenta, poco a poco, el ser letrado se fue reduciendo a las capacidades técnicas de leer y escribir.

Sin embargo, según el autor, antes de la masificación del libro, el ser letrado consistía en dos capacidades que empujaban al usuario del lenguaje a adquirir una cierta sofisticación lingüística: la condensación y la exposición de las ideas en un texto. Esta sofisticación es la que Rao busca redescubrir.

La Campechana Mental es el proyecto de biblioteca digital del Hackerspace Rancho Electrónico.

Nos reunimos casi todos los lunes de 7 a 10 pm en Lorenzo Boturini #61 esq. Bolívar, Colonia Obrera, Ciudad Monstruo, México.

La banda de CoAAtv grabó una maravillosa charla: edi[tar]nos .